
Quiero amanecer
con mi boca sedienta de tí
agotada de tanto amarte
que mi cuerpo atado al tuyo
tiemble al sentir tu calor.
Quiero amanecer
abandonandome a tus deseos
a tu locura de poseerme
sin pudores ni verguenzas
a tu osadía de adentrarte
en mis oscuros secretos.
Quiero amanecer
y que poseas mis sentidos
entre gemidos y suplicas
nadando en mi y conquistar
tu daga y que me azote
con su furia y se quede en mí
para siempre...
en mis oscuras fantasias.