lunes, 12 de octubre de 2009

Masaje Lingam





Lingam es la palabra sánscrita para denominar el órgano sexual masculino. Este masaje tiene como finalidad relajar al hombre y acercarlo a su lado más sensible.


El masaje Tántrico del Lingam fortalece el vínculo de intimidad de la pareja, y además ayuda a arreglar o sanar alguna mala experiencia relacionada con el sexo. Por ello, el orgasmo y la eyaculación no son la finalidad de este masaje, aunque son cosas que elegirán los protagonistas.


El objetivo final es la exploración de una nueva forma de placer, no condicionada por factores estereotipados, como ese momento de clímax.


Para la consecución de este masaje es importante una preparación tanto física como espiritual. Para comenzar con el masaje y preparar el ambiente en la pareja y crear una conexión, es preciso empezar con un acercamiento previo, caricias tiernas, abrazos y mirarse a los ojos, con la idea de derribar los obstáculos o fronteras que estén separando a la pareja.



El hombre debe recostarse sobre su espalda, encima de almohadones que le levanten el torso y la cabeza. La postura debe ser cómoda, con las rodillas un poco dobladas y sus piernas deben estar separadas. Los genitales totalmente expuestos para que el masaje sea totalmente efectivo.



Os relataré como deberá ser el masaje propiamente dicho:






La persona que va a darlo coge un poco de lubricante, aceites con aromas, y lo esparcirá tanto por el lingam como por los testículos.




Empezamos el masaje en los genitales y en el escroto, haciendo que se relaje toda la zona.


Ahora, acariciaremos suavemente el perineo (que se encuentra entre los testículos y el ano).



Al llegar a este paso hay que ser especialmente cuidadoso, ya que es una zona que casi ningún hombre heterosexual ha permitido que le toquen nunca.


Ahora procede a acariciar el Lingam, variando la presión y la velocidad, para que variar la intensidad y aumentar el placer.


Con la mano derecha, presionaremos la base del Lingam. Deslizando tu mano de arriba a abajo, pero alternando con la mano izquierda.


Mantenemos estos movimientos, y después se empezara a presionar la cabeza del Lingam.


Seguimos alternando las manos. Masajea de la cabeza del Lingam como si se fuera a exprimir una fruta, pero con delicadeza.







Con esta maniobra la erección puede perderse un poco, pero no es grave, es totalmente normal.


De hecho es muy positivo si se ve desde el Tantra: es como pasear por todo el espectro del placer.
A estas alturas el momento del orgasmo se acerca, así que debes detener un poco la estimulación, pues recuerda que este no es el objetivo. Para el masaje o sexo tántrico alargar lo más posible la eyaculación es una forma de obtener más placer.


Con ello también despertamos el Kundalini (flujo energético en el cuerpo humano).


Además, esta prolongación del masaje es una buena forma para intentar que el hombre se convierta en multiorgásmico.





Podemos buscar el Punto Sagrado (Punto P del hombre), simplemente la Próstata, que se encuentra internamente en el ano, a unos 5 cm, pero es posible hacerlo también externamente, simplemente presionando o masajeando la zona del periné, (la zona que va desde el ano hasta los testículos).


Allí se encuentran gran cantidad de terminaciones nerviosas, que al estimularlas producen una extrema excitación, orgasmos más intensos y una eyaculación más potente.


Cuando sienta deseos de llegar al orgasmo, recuérdale que debe respirar lento, mientras lo experimenta, para que el momento sea increíblemente placentero.


Y sin más deciros que animaros, que es algo maravilloso, y para los hombres que os dejéis explorar por vuestras parejas, simplemente dejaros llevar, y disfrutareis como nunca.

2 comentarios:

Javi dijo...

Con tan delicada y exhaustiva explicación me quedan las ganas de recibir ese masaje que promete ser tan excitante y con un final muy satisfactorio. Encuentro un inconveniente, ya que si la persona que me lo practique no es experimentada, y dado las zonas tan delicadas sobre las que debe actuar, pudiera ser doloroso en lugar de placentero. Me has despertado la curiosidad y por ello procuraré que me lo hagan en la primera ocasión que haya lugar.

Besitos y se te agradece la información.

Orquidea dijo...

Mi querido amigo, lo que debemos tener siempre en cuenta es que no somos (la mayoría) ni Masajistas ni Terapeutas, ni vamos a curar, ni sanar ningún mal, simplemente, es hacer las cosas con tranquilidad, que al tocar, acariciar, o masajear, se haga siempre con relajación, como si se tratase de algo que se puede romper, con cariño, que aunque seamos inexpertos, leyendo bien y usando la delicadeza, podremos disfrutar mucho, me alegra que te haya gustado el tema y puedas disfrutar de él en algún momento.

Besos