lunes, 8 de junio de 2009

Eres mi tentación



Nos dirigimos al baño, para ducharnos, a mi se me apetecía más un baño de espuma y aceites, así que deje que te ducharas y te fueras a descansar mientras yo me sumergía en un agradable baño de esencias.



Cuando terminé de mi relajante sesión de espumas, quise volver a olerte.
Me acerque suavemente para no despertarte, tu delicioso olor seguía allí, pese a una intensa tarde de sexo seguía oliendo bien.




Estaba perdiendo la cordura con ese aroma tan delicioso, empecé a bajar besándote suavemente el pecho llegado al vientre, a tu vello arremolinado en torno a ese pene, olía a ti, era el olor del instinto, del placer, de todo lo que había pasado aquella tarde, todo volvía a mi mente cuando me deleitaba con ese olor, a sexo.



Me sumergí la cara en tu entrepierna, cogí el pene con la boca, estaba flácido aunque no del todo, lo acaricié con mi lengua con suaves movimientos comencé a masturbarte, me gusta ver ese pene en erección, es delicioso, majestuoso.Saque la lengua y con dulzura me humedecí los labios, lo volví a besar, suave y cálidamente, lo metí en mi boca, con poca prisa y mucho deleite, lo fui degustando. Hacía círculos alrededor de tu glande, y aprovechaba las primeras gotas de placer que asomaban para humedecerle. Tú te movías excitado en tus sueños. Lo saque y seguí lamiendo todo el tronco de tu increíble pene, lo lamía como si fuera un helado a punto de deshacerse. Acurrucada entre tus piernas lamí tus testículos. Un gemido salió de tu boca. Al oírlo empecé a humedecerme otra vez. Fue el impulso que necesitaba, lo metí en mi boca, y lo empecé a chupar de mil maneras, a distintas velocidades y acompañada de las manos para que el placer fuera mayor.



Tu estabas excitado, no sabías por qué, pero estabas tremendamente cachondo y caliente, al abrir los ojos viste un bulto bajo las sabanas que estaba en movimiento, yo estaba ahí, dándote un magnífico despertar. Estabas demasiado excitado, los sueños que habías tenido en el rato que te dejé descansar ninguno me había hecho justicia, lo hacía mejor que lo que tu memoria y tu imaginación te permitía representar. Notabas mis labios, mi lengua, caliente, húmeda. Cómo subía y bajaba, cómo iba disfrutando cada salida y entrada de esa maravillosa boca que tan cachondo te ponía sólo imaginándome ahí.
Me destapaste, te miré sorprendida, mientras seguía haciéndotelo. Estaba muy excitada, lo estaba haciendo con gusto, con mucho gusto. Aceleré el ritmo de mis lametones, de mis caricias, empecé a hacerlo de una manera, que te volvía loco, no sabría explicar cómo, pero no creía que fueses a aguantar mucho más. Lamía sin parar, mi meta ahora mismo era hacerte correr, que tuvieras un gran orgasmo.




Te ibas a correr, lo sabía, empezaste a notar ese cosquilleo, ese placer inmenso.... Querías apartarme, pero seguía masturbándote y lo volví a introducir en mi boca, lamiéndolo más rápido que nunca, de una manera casi violenta. Tu, al borde del orgasmo, veías cómo todo ocurría y en el momento que notaste de nuevo mis labios, y mi lengua alrededor de tu pene, estallaste en mi boca, embistiéndola con el pene sin poder contenerte, llenando esta preciosa boca que tanto te gusta con tu leche. No podías creértelo, estabas disfrutando más que nunca, un gemido espectacular salio de tu garganta.
Termine acariciándolo con mis labios y mi lengua con mucha ternura, mientras te dedicaba un guiño.





Sonriendo, te miré a los ojos de nuevo con deseo, ternura y malicia y te susurré mientras te daba un beso en la mejilla: "Te has despertado, cariño, ahora descansa, nos veremos en la cena."


2 comentarios:

J. eMe. dijo...

Que intensidad Orquidea, y que maravilloso despertar a tu lado. Me has hecho...

Besos, muchos

J. eMe. dijo...

Tenerte es querer, tenerte es soñar, tenerte es pensar y pensarte, tenerte es sentir, saberte cerca, presente... Tenerte es admirar y admirarte, tenerte son tus besos, caricias, tus suspiros y los míos ante tí. Tenerte es recorrerte, escribir en ti y para ti. Tenerte...