sábado, 29 de agosto de 2009

Nuestra noche

Una noche cualquiera, sin fecha ni hora, solo una noche más.

Entre palabras tontas llenas de picardías como suelen transcurrir nuestros encuentros, nos descubrimos yendo más allá de lo que nunca habíamos hecho, viéndonos inmersos en una historia que nuestra imaginación nos iba relatando paso a paso.

Un encuentro mediado por deseos y pasiones escondidas esperando a aflorar en cualquier noche perdida.






Mis manos buscaban los senderos perdidos de tu piel, mi boca dibujaba en el aire todas aquellas caricias deseadas, invadiendo tu cuerpo por entero.



Tus instintos varoniles, tus desbocadas oleadas de pasión, me hacían percibirte cerca, como nunca te había sentido.






Entre frase y frase, en medio de la fantasía, nuestra excitación se hacía palpable en cada palabra escrita, llenando el ambiente de gemidos ahogados, y experiencias que jamás hubiera entendido, solo ahora en este momento, en el que mi cuerpo respondía sin más, a todos los caprichos descritos a todas las frases formadas, a cada sentido y deseo pedido...




solo en ese instante, tu voz se me hacía necesaria, un capricho, un deseo desmedido… Quiero oírte.


Y así fue como de la pantalla, al teléfono, nos descubrimos tú y yo.






Eran tus manos y nos las mías, eran las mías puestas en ti, era sentirte y oírte tan cerca, llegando a percibir tus aromas de macho excitado.




Tu voz se abre paso en mi cuerpo, llenándose de todo lo que ibas describiendo, tus caricias, tus besos, tus dedos dentro de mí, el susurro de tus gemidos arañaban mi piel, deseando que estuvieras a mi lado, que disfrutaras junto conmigo de lo que estoy haciendo pensando en ti, escuchándote mis músculos se contraían mi espalda se encorvaba, todos los poros de mi piel se abrían, mi sexo se inundaba de placer.




Nuestros deseos se desencadenaban en una gran excitación… juntos, juntos, como si se tratara de un solo cuerpo, llegamos jadeando al más hermoso orgasmo, imaginándote a mi lado, abrazados fundidos en un beso pasional interminable, queriendo bebernos hasta el último el aliento.


Solo decir que… Espero, quiero y deseo que un día se hiciera realidad.









2 comentarios:

MentesSueltas dijo...

Bellisimo, intenso, intimo...

Me gusto leerte y sentir.

Te abrazo
MentesSuelas

J. eMe. dijo...

Excitante y hermoso, muy hermoso... Deseo que cumplas con ese sueño, seguro que él lo sueña contigo.


Realmente hermoso mi querida Orquidea.

Un beso enorme